eliminación de fibrocemento

En la actualidad es bien conocida la importancia de la eliminación de fibrocemento.Por eso, causa un profundo miedo entre quienes presumen haber entrado en contacto con él y no es para menos, puesto que las enfermedades que se originan a partir de su inhalación son muy graves.

Un ejemplo de ellas es el mesioteloma, una variedad de cáncer que afecta al mesotelio y que puede causar la muerte de quien la padece. Una de las mayores dificultades que se presentan en el tratamiento de esta enfermedad, es que en la mayoría de los casos el diagnóstico es tardío, es decir, se detecta cuando se encuentra en una fase avanzada. En vista de ello, los esfuerzos por lograr una recuperación exitosa, muchas veces son infructuosos.

Sin embargo, pacientes que han tenido un diagnóstico temprano, han sido curados gracias a la aplicación oportuna del tratamiento. Por supuesto, no siempre se aplicarán las mismas técnicas, sino que las condiciones del tumor indicarán al especialista cuál recurso será el más idóneo.

Normalmente, dicha enfermedad se trata mediante cirugía, quimioterapia o radioterapia, de modo independiente o combinándolas. Esto se debe a que la intervención quirúrgica no siempre está orientada a extirpar la totalidad del tumor.

Como señalamos anteriormente, las decisiones del cirujano dependerán de las características del caso. En función de ellas, puede aplicarse cirugía para reducir la acumulación de fluidos, extirpar tejido alrededor de la zona afectada, eliminar la mayor cantidad de células cancerosas o extraer el pulmón.

Todo esto nos lleva a concluir que la eliminación del fibrocemento es un asunto muy serio. De hecho, la mayoría de las personas que desarrollan alguna enfermedad causada por su inhalación (asbestosis, cáncer de pulmón o mesioteloma), entran en contacto con él como consecuencia de los errores cometidos cuando se intenta retirar.

En virtud de lo anterior, es fundamental dejar esta actividad en manos de empresas responsables, que estén autorizadas para ello conforme a los requisitos establecidos en las leyes. Así no solo protegemos nuestra salud, sino también la de quienes nos rodean y las del medio ambiente.